El municipio de Abejar está situado al noroeste de la provincia de Soria, concretamente a 28 Km. de la capital, en dirección Burgos por la N-234. Su término municipal abarca 23,42 Km. cuadrados y se encuentra a una altitud de 1.138   metros.
    Los límites vienen marcados, al norte, por Pinar Grande, de la capital soriana, al sur por Calatañazor, al este con Herreros, pedanía de Cidones, y al oeste, con Cabrejas del Pinar.
    En esta localidad se encuentran parajes como el Río de la Dehesa, el mirador de la Atalaya, desde donde se pueden contemplar las sierras de Cebollera y Urbión, o el embalse de la Cuerda del Pozo.
  Abejar está emplazado en la solana de una loma que protege de los fríos vientos del invierno.
   La cercanía de la Sierra de Urbión hace que Abejar disponga de un clima de inviernos largos y fríos, con veranos poco lluviosos y cortos. El otoño se destaca el colorido de los diferentes bosques de hoja caduca entre el verdor perenne de los pinos.

La economía de Abejar se divide en tres sectores:
Sector primario: Ganadería bovina, ovina y caballar, truficultura y agricultura de secano.
Sector secundario: Fabricación de muebles y puertas de madera, productos derivados del pato y conservas vegetales(principalmente conservas de setas).
Sector terciario: Este municipio cuenta con numerosos alojamientos disponibles para una creciente demanda. Con el paso de los años Abejar se ha convertido en un reclamo turístico muy solicitado. "La puerta de Pinares"

Flora
Abejar se encuentra enclavado en una zona con gran riqueza florística.
Por un lado los extensos pinares de pino albar, situados en la zona norte del municipio, forman un ecosistema característico. La madera de esta especie de pino tiene varias utilidades entre las que destaca la construcción y la fabricación de muebles. A la importancia ecológica se suma la importancia económica de la madera y de las abundantes especies micológicas asociadas: migueles y níscalos por ejemplo.

Por otro lado, al sur de Abejar se extiende el sabinar, situado en la Sierra de Cabrejas. Ecosistema típico de paramera. La sabina, especie relicta del Terciario (hace 100 millones de años), es un árbol de lento crecimiento y adaptado a suelos pobres y temperaturas extremas con un importante papel ecológico debido a que su crecimiento beneficia al suelo. Su madera, dura, de corazón rojo, aromática e imputrescible ha sido usada durante mucho tiempo para la construcción. Asociada a la sabina encontramos enebros, cuyo fruto se usa en la fabricación de la ginebra y encinas cuya bellota es muy apreciada por los animales y su madera, con alto poder calorífico, se ha usado para obtener carbón. Variadas especies de aromáticas como tomillo, espliego y santolina cubren toda la zona dándole un exquisito aroma.

Fauna:
La variedad de los ecosistemas hace que la fauna sea también muy diversa. Las aves son  muy abundantes ocupando todos los nichos ecológicos. Especies de rapaces como el águila  real, milanos, aguiluchos, lechuzas, búhos y cárabos, buitres como el buitre leonado, especies de pastizales y páramos como abubillas, codornices, perdices, becadas, terreras y zorzales y especies de pinares como las palomas, cucos, rabilargos, arrendajos, abejarucos, oropéndolas y picos. Los anfibios se encuentran representados por sapos y ranas y los reptiles por lagartijas, culebras y víboras hocicudas. En cuanto a los mamíferos, también muy abundantes, cabe destacar jabalíes, corzos, ciervos, zorros, conejos, liebres, garduñas, ginetas, comadrejas, tejones, erizos, ratones, musarañas, lirones y topos.

Micología
    Asociados a los magníficos pinares con los que cuenta nuestro Término Municipal, crecen una gran variedad de especies micológicas, recurso natural este, con gran valor tanto económico como ecológico.

   
    La especie principal de pino que crece en Abejar es Pinus sylvestris (Pino albar), asociado al cuál crecen la mayoría de especies que se recolectan en la zona, mezclados con algún ejemplar de Pinus pinaster (Pino negral).
   La especie por excelencia que encontramos en los pinares de Abejar es el Miguel, Boletus edulis, especie que crece asociada al pino albar, en suelos silíceos (ácidos). Los migueles son hongos robustos y macizos, de característica forma abombada. El color de la superficie del sombrero es pardo claro o canela. Las alternativas gastronómicas son muy variadas y en Abejar existe una empresa que se dedica a su preparación, envasado y comercialización.
 
     Asociado también al pino albar crece otra especie de seta, muy valorada gastronómicamente, sobre todo en la zona del Este del país (Cataluña y Comunidad Valenciana). Se trata del níscalo, Lactarius deliciosus. Es fácilmente reconocible por el color anaranjado de su sombrero, con manchas concéntricas más oscuras y tonos verdosos al madurar.
 
    Junto con estas dos especies crecen otras muchas más que varían desde la excelencia gastronómica (mocosines, rebozuelos, parasoles...) hasta ejemplares con alta toxicidad (oroja verde, matamoscas).
   

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